Al contrario de muchos que lo han convertido en un héroe por sus decisiones, todas ellas con alto grado de polémica, no creo que el procurador Alejandro Ordóñez sea un superhombre o el personaje del año en Colombia; simplemente creo que es alguien que está haciendo su trabajo con aciertos y errores como cualquier ser humano.
Su diferencia radica precisamente en eso, en que está haciendo su trabajo y por eso genera tantos odios y amores. ¿Recordamos acaso el trabajo de quienes ocuparon ese cargo antes, sus ejecuciones, sus decisiones? ¿Quién las tiene presentes? Es más, quiénes recordamos a los anteriores procuradores sin ir a Google?
La decisión de destituir e inhabilitar a Gustavo Petro se veía venir porque si ya había sido inhabilitado el gerente de la empresa de acueducto, en parte responsable por el caos de las basuras, era lógico que su jefe directo y quien lo llevó a ese desastre, desatendiendo todas las voces que le dijeron que el modelo no serviría, también tendría una sanción.
El destituido e inhabilitado, en primera instancia, alcalde de Bogotá ha acudido desde el mismo segundo en que conoció el fallo a politizarlo. Se ha victimizado y ha expresado que es una persecución. Era lógica esta reacción. Petro siempre ha demostrado ese carácter propio del mal perdedor y que se alimenta de su prepotencia. Claro, es que él le ganó la alcaldía a Enrique Peñalosa (el mejor alcalde que ha tenido Bogotá en los últimos años) que era apoyado porÁlvaro Uribe Vélez (el mejor presidente que ha tenido Colombia en su historia), así que era obvio que el ego se le aumentaría.
Hoy Bogotá está en el limbo. Los seguidores de Petro han salido a las calles a apoyarlo y a rechazar la decisión del procurador llamándolo "paraco y fascista", por mencionar lo más suave que le están diciendo. La Procuraduría y la casa de Ordóñez se encuentran militarizadas para evitar que sean atacadas por aquellos que no acatan el fallo y lo tildan de arbitrario y un atentado a la democracia. En defensa de los "petristas" debo decir que están en todo su derecho a protestar siempre y cuando lo hagan legalmente y sin ocasionar caos (más) en la ciudad.
Creo que la decisión del procurador es acertada. Cambiar el modelo de las basuras en Bogotá la sumió en un desastre absurdo para esta época y el culpable debe pagar por ello.
Por último: Bogotá tiene una nueva oportunidad. Si se ratifica el fallo, los bogotanos tendrán la posibilidad de elegir bien y darle un giro a una ciudad llena de oportunidades, pero que ha retrocedido gracias a los tres últimos gobiernos, casualmente de izquierda. ¿Para qué lado será el giro?
@DiegoMorita
http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/O/oportunidad_para_bogota/oportunidad_para_bogota.asp
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